Catarsis nocturna

Catarsis nocturna

Me considero una persona de alta productividad nocturna, sobre todo a la hora de escribir las entradas para este blog, pues por lo general la inspiración me llega en la noche.

Siempre he tratado de crear un horario para dormir, el que trato de cumplir estando en cama a las 12, pero a menos que mi día haya sido muy agotador, no logro conciliar el sueño. Es en ese momento en que mi mente empieza a recapitular todo el día, lo que hice y lo que no, los pendientes, etc. Pero también pasa que me llegan las ideas para escribir, hay días en que son las 3 de la madrugada, me despierto con esta idea y digo, lo dejaré para mañana, seguiré durmiendo y mañana la desarrollo. Llega el día, busco mi laptop para escribir, y ¿qué creen? No pasa nada, solo queda como eso, una idea, porque no logro encontrar las palabras para aquella iluminación que irrumpió el efecto de morfeo. Igual me pasa que pienso en algo sobre lo que quiero escribir durante el día y por lo general tampoco logro hacerlo, no puedo ir más allá de unas cuantas líneas.

De noche, es algo maravilloso lo que me sucede, siento que entro en catarsis nocturna, mis mejores entradas han nacido mientras el resto del mundo a mi alrededor duerme. Puedo estar profundamente dormida y de repente despierto, ya sea para ir al baño, porque mi perro ladro o cualquier sea el motivo, y en el juego de volver a dormir,  empiezo a desarrollar la idea en mi cabeza. Ahora sé que cuando esto me pasa, tengo que seguir el instinto; me levanto de la cama, saco mi laptop, me pongo los audífonos y empiezo a escribir y escribir, las palabras fluyen sin dificultad alguna, van saliendo de forma tan espontánea que nadie me lo creería. La verdad, es algo gratificante, pues muchas de las entradas están basadas en asuntos personales, que al ser compartidos me hace sentir liberada. Lo que trato de hacer de manera forzada en 3 horas durante el día, en ese período de catarsis lo logro hasta en media hora.

Tal vez es la tranquilidad de la noche y la paz que evoca, lo que me ayuda a desarrollar mi escritura, pero aún estando en las mismas condiciones de soledad y calma durante el día, el resultado no es el mismo. Todos funcionamos de manera diferente y creo que debemos seguir las señales que nos brinda nuestro cuerpo, en vez de tratar de forzarlo para que se habitúe a trabajar como lo hacen los demás, tal vez nuestra fuente de éxito esta en hacer las cosas de manera diferente.

 

“Así que quieres ser escritor”

“Así que quieres ser escritor”

Un poema de Charles Bukowski:

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón,
de tu mente, de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa,
a tu novia, a tu novio,
a tus padres o a cualquiera,
no estás listo.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.

Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.