Los detalles en la simplicidad

Sentarse y contemplar el paisaje frente al mar. Las sonrisas de complicidad. Las miradas tímidas y hablar entre miradas. Los abrazos inesperados y apretados. Los amaneceres y las puestas de sol. Los cantos en el auto. Las conversaciones nocturnas. Los andares silenciosos. Las melodías a guitarra. Los momentos entre amigos. Esa charla como si el tiempo no hubiera pasado después de un largo tiempo sin ver a ese amigo. La cena a la mesa en familia.

Cantar a todo pulmón tu canción favorita en ese concierto. Manejar solo en compañía de la música. Leer un libro con tu mascota en tu regazo. La compañía aún cuando no te apetezca hablar. Los bailes discretos y serenos. Cuando sostienen tu mano en señal de todo estará bien. Ojear los álbumes de recuerdos. El calor de una taza en una noche fría. Recorrer a pie tu calle favorita. Las sábanas recién colocadas. Petricor. La luna en todas sus fases. Un mensaje especial luego de un día difícil. Un mensaje escrito a puño y letra. Y sentir la arena bajo tus pies. 

Y ti, ¿qué simplicidad te hace feliz? 

Casi normal

Hoy he pasado la noche en un lugarcito de esos que forman parte de nuestra rutina, una bonita plaza en la que quedar de plan con los amigos o la familia. Uno de esos tantos lugares forzados a cerrar sus puertas y que lentamente tratan de regresar a la normalidad. Con la pandemia paso a ser un desierto, lo miraba con añoranza al pasar de camino al trabajo.

Después de tanto tiempo volví, en una agradable y fresca tarde, como yo, muchos decidieron ir a la plaza. Por primera vez nuevamente parecía cobrar vida, por un lado el bullicio de los padres jugando con sus hijos, por otro, los puestos del mercado urbano y la terraza repleta de grupos de amigos. Casi normal, así parecía todo, de no ser por el llamado de atención ocasional de aquellos que estaban sin mascarilla, la limpieza constante de mesas y aquel recelo de algunos por tener cerca a un desconocido.

Con todo lo vivido, pasamos a extrañar la rutina, esa que en algún momento pareció aburrida, vacía. Al menos eso me ha pasado a mi. Volver poco a poco a los lugares de siempre, se siente bien, te hace apreciar lo cotidiano. Encontrarte con esas personas que tal vez no apreciaste como debías, pero que en los peores meses vinieron a tu mente, y te preguntaste, como estará, el señor que te despachaba café en el puesto fuera del trabajo, la vendedora ambulante del semáforo… Se extrañaba el ruido, las plazas llenas, los mercados, se extrañaba lo que nos hacía sentir normal.

Definitivamente es bueno escapar, pero lo rutinario nos complementa.

Inmarcesibles

Inmarcesible: que no se puede marchitar.

Inmarchitable, como las palabras que aquí compartimos. Es costumbre con el inicio del año hacer retrospectiva de todo lo que nos dio, quitó, lo que aprendimos, lo que hicimos, todo aquello que falto por hacer en el año que acaba de culminar. Sin lugar a dudas, la lista sería interminable con el 2020, los contras definitivamente serán los vencedores. Nos mantuvimos en constantes altibajos, como mencione en mis últimas publicaciones en muchos hasta nuestro rendimiento en el blog se vio afectado, otros sacaron ventaja y lograron hasta invertir más tiempo en este espacio.

Esa retrospectiva, la traje al blog. Resulta que ha sido el año con mayor estadística de lectura, en el 2017 cuando daba inicio decía “aunque una persona se sienta identificada con mis palabras, lo habré logrado y será más que suficiente”. Para mi sorpresa, la acogida del blog fue mejor de lo que llegue a pensar y cada año crece más, me ha regalado amistades, he aprendido, he recibido consejos. Echando para atrás, también puedo decir que mi escritura y el contenido ha cambiado con los años, cuando empecé, lo hice sin tener un norte claro de qué estaba buscando plasmar, aún hoy en día sigue sin estar totalmente claro, pero podría decir que he ido madurado. Nunca estuve clara con el nombre del blog (Told by Lis), siempre en busca de aquella palabra que definiera mi pensamiento sobre las palabras, hasta que finalmente me percaté que siempre estuvo allí, solo lo ignoraba.

Escribir es terapia, es dejar volar la imaginación, es compartir tus secretos, es buscar más allá, es una conexión con el otro. Aún cuando ya no estemos, nuestras palabras permanecerán inmarchitables, alguien las recordará y las hará suyas, perdurando en el tiempo.

Los comienzos siempre son positivos, que mejor que el inicio de un nuevo año.
Ahora Told by Lis es, Inmarcesibles.

Del sol

Soy de las luces del sol, de esas personas que se pierden en el amanecer y el atardecer. De esas personas que pensé éramos muchas, pero me dicen que somos pocas, aunque a mí incredulidad le cuesta aceptarlo, es que me resulta difícil pensar que soy de la minoría que no deja pasar la cotidianeidad del sol.

Es que aquel juego de luces no me pasa desapercibido, no importa el lugar, siempre tendrá su gracia. Como dijo Roberto Gervaso,

Cuando un amanecer o un atardecer no nos provocan ninguna emoción significa que el alma está enferma.

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A los dos le doy su significado, al amanecer sé que estoy ahí, con un nuevo día por delante y el atardecer me recuerda que pude terminar ese día, que estoy o voy a casa.

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También soy de la luna, pero de ella les hablo otro día.

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Extrañando el hogar

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Ciudad de Panamá. Foto: Instagram @takenbylis

Siempre recuerdo mi primer viaje, era por una semana, en un inicio pensé, es muy poco tiempo, no vamos a poder hacer mucho. La pasamos estupendo, pero la realidad es que al quinto día, empecé a extrañar a mi madre, su comida, mi casa y mi habitación, a mi perro, mi gata y hasta al vecino gritón… Tal vez todo fue por la ausencia de mi madre, a causa de su trabajo. Recuerdo ese quinto día en la noche cuando hable con mi madre, le repetí tantas veces mis ganas de comer uno de sus platos, a decir verdad la pase un poco mal con la comida, y por primera vez me vino a la mente todas aquellas veces que me queje de la comida de mi madre.

El punto es, soy de esas personas que al llegar al aeropuerto es la persona más feliz, que ama viajar, pero que al pasar unos días extraña su tierra, ya no a los cinco días, pero al regreso voy igual de feliz por ver y estar con los míos. Termino extrañando el calor agobiante de mi tierra, el tráfico enloquecedor e incluso las lluvias torrenciales inesperadas, es que el clima de Panamá es un poco bipolar. Creo que si me decidiera por irme a otro país tendría que llevarme a mi banda completa, que por suerte no tiene muchos integrantes, pero es que hasta las peleas entre la gata y el perro son necesarias.

Todo esto me hace pensar en quienes tienen que abandonar su hogar, en busca de un mejor futuro porque en su propia patria no lo encuentran, aquellos que tienen que dejar a sus seres queridos sin la certeza de saber cuándo volverán a verlos nuevamente, lo difícil que debe ser llegar a otro país buscando establecerte estando solo. Admiro su fortaleza, porque hay que ser muy fuerte para salir adelante extrañando el hogar.

En la espera de…

En la espera de…

Tengo 29 años y me encuentro en aquel punto de la vida en que todos preguntan: ¿Tienes pareja? ¿Cuándo te casarás? ¿Cuándo piensas tener hijos? Empezando por mi madre, siguiendo por el resto de la familia, vecinos y amigos; todos muestran “preocupación” al ver que no tengo pareja. Parece que aún vivimos en una sociedad con mente arcaica (lo siento familia) y el pensamiento preestablecido que al acercarse los treinta años ya debemos tener una familia y un hogar formado.

Es realmente irritante la manera en que me puede llegar a hostigar mi madre sobre estos cuestionamientos, ella piensa que no me interesa conocer a otra persona, me ha llegado a culpar por no encontrar pareja, y por supuesto, no falta aquel comentario comparativo que termina por hacer que el vaso se derrame: “a tú edad ya tenía 3 hijos, ya deberías estar casada, te vas a quedar sola» etc… Por lo que terminamos en pleito más de una vez y cuando levantamos la bandera de la paz, termina por decirme que es preocupación y el deseo que forme un hogar para el momento en que ella parta. El tema se ha convertido tan cotidiano que sé dar las respuestas perfectas para esquivar el tema y mantener el vaso a la mitad, al fin y al cabo es mi madre, siempre tendrá ese pequeño derecho de opinar en mi vida. Pero qué hay de aquellos externos a tu círculo familiar, aquellos que creen que por verte crecer tienen derecho a cuestionar y opinar sobre cada paso que das a lo largo de tu vida, aquellos que crean expectativas alrededor tuyo. Pues, por más enardecimiento que nos ocasionen, la mayoría de las veces no queda más que tragar aquel enojo hacia los entrometidos, mostrar una sonrisa y responder tranquilamente evadiendo con un chiste o un “pronto” o “por ahí viene” o cualquiera sea la respuesta que lanzamos automáticamente para evitar terminar con el poco respeto que le tenemos, aunque no puedo negar que a veces termino huyendo de esas personas al verlas acercarse para evitar el cuestionamiento.

Personalmente el tema no me afecta tanto ¿Qué si quiero casarme y tener una familia? Pues sí, por supuesto que quiero, pero aún no conozco la persona indicada para formalizar mi vida y no es que este en espera de un príncipe azul, pero si quiero conocer a alguien que reconozca mi independencia y esté dispuesto a compartir mis ambiciones.  Hay muchas mujeres que se encuentran en la misma situación (supongo que hombres también) y si supieran lo difícil que puede ser para nosotras, aunque a algunas como yo, no les afecte tanto, siempre llegará el momento en que nos da el golpe de soledad.  Y con comentarios como los de mi madre, a veces te inyectan la duda si realmente tienes algún problema y por eso no tienes pareja e incluso sientes temor de no conocer nunca a nadie.

Me imagino que son muchas las razones por las que una persona no tiene pareja, a veces se trata de que no estas preparada para estar con cualquier persona y esperas tu ideal, tal vez hay personas que pasan por relaciones difíciles que les lleva a tomar cierto tiempo para para poder continuar el camino hacia otra relación y están aquellas que no quieren tener pareja, sea cual sea el motivo, creo que nadie debe inmiscuirse en algo tan íntimo. Cada quien decide su tiempo ideal, creo que no es un paso que debe darse sólo por temor a quedarse sola, es algo que marcará no sólo tu vida si no a tu pareja, se trata de encontrar a aquella persona con quien realmente quieras crear vida, si deseas tener hijos.  Si estas desesperada o sientes soledad por no encontrar pareja, no cometas el error de involucrarte con cualquiera, este es uno de los pasos más importantes en nuestra vida y debemos darlo cuando nos sintamos 100% seguros de hacerlo, sin presiones, sin que nadie más influya sobre nosotros para tomar la decisión. Es nuestra vida y nuestro futuro. Aquel momento ideal para formar una familia según los demás, NO EXISTE, el momento ideal es aquel que tú decidas y si tardas 50 años para encontrar tú persona, ese será tú momento y reconocerás la felicidad. Mientras llegue ese día, vive y se feliz, olvida las opiniones de los demás y disfruta cada día al máximo. La espera terminará cuando menos lo imagines.

Sarahah, mi experiencia.

Sarahah, mi experiencia.

Como les comente hace unos días, le daría la oportunidad a la actual popular aplicación Sarahah. Aquí les cuento brevemente como me fue…

Para empezar, mi experiencia no fue mala, podría decir que me entretuvo bastante. El 80% de los mensajes que recibí eran comentarios positivos, no falto aquel comentario con doble sentido, ese donde te profesan un amor oculto, recuerdos de cosas embarazosas, entre otros. En verdad invertí bastante tiempo usándola, porque no puedes evitar estar pendiente de los mensajes que recibes, en mi caso como era más que todo jocoso digamos que me quitaba un poco del estrés cotidiano. Al leer los mensajes hasta trataba de descifrar quien lo había enviado y algunos eran tan obvios que terminaba en la búsqueda de quien yo pensaba era el remitente. A decir verdad entre mi grupo de amigos la hemos utilizado de una manera positiva para divertirnos y entretenernos.

Por supuesto también apareció una que otra crítica, pero esto era de esperarse, aunque a diferencia de la experiencia de otros estas críticas no conllevaron un insulto o menosprecio. Algunas de ellas en realidad las apreció porque siempre una buena crítica constructiva nos hará mejor, siempre y cuando sea con respeto. En cuanto a aquellos mensajes negativos, me atrevo a decir que soy una persona afortunada, ya que desde un tiempo logre desarrollar la destreza de repeler lo negativo.

Creo que para decidir utilizar esta aplicación hay que contar con cierta madurez, pues por comentarios de otros usuarios y por las noticias, todo apunta a que propicia el bullying. Debemos estar preparados para recibir comentarios negativos, cada quién conoce su capacidad y el impacto propio que puede tener este tipo de comentarios. Si eres una persona que no puede lidiar con ello porque te genera ansiedad, rabia o te deprime, es mejor no utilizarla, porque siempre habrán personas mal intencionadas que trataran de emitir su negatividad. Me parece que esto también puede ser un poco controlado por el público con el que compartes tu enlace de la aplicación, todos tenemos una idea en cuanto al nivel de madurez de nuestros seguidores y según ello puedes saber que esperar, como en mi caso, cuento con una red personal privada para mis amigos más allegados, antiguos compañeros de escuela y de la universidad. Pero imagínense la diferencia que sería compartir tu enlace de Sarahah en una red social pública en la que tienes usuarios que ni siquiera conoces.

No se si recomendaría usar la aplicación, creo que va en el gusto de cada quien, tiene un pico de entretenimiento, cuando publicas el enlace posiblemente empieces a recibir innumerables mensajes, pero esto va cayendo con los días sobre todo en casos en que tu red es privada. Como mencione antes, piensa antes en el impacto que puede tener en ti comentarios negativos, si crees que te pueda afectar mejor no la uses, para que agregar negatividad a tu vida. Y tú ¿Ya la usaste? cuéntanos tu experiencia.

Mi pasión por la fotografía

Mi pasión por la fotografía

Una de mis pasiones descubierta al pasar los años es la fotografía, desde adolescente se despertó en mi el interés por apreciar las fotos en diferentes páginas web y así alimente durante mucho tiempo este gusto personal, hasta que un buen día me hice la pregunta “¿Por qué no intentarlo yo misma?”

Me decidí y finalmente compré una cámara fotográfica, no es una cámara profesional, al estar dando mis pininos en este arte creí que debía empezar por un equipo que me resultará más sencillo de utilizar y para aprender las técnicas básicas de la fotografía.

Cada día entiendo que tengo un largo camino por aprender dada la complejidad de este arte. Pero lo importante, es que tengo las ganas de superarme, creo en mí y me apasiona. Con el paso del tiempo y las cientos de fotos que he tomado he desarrollado la capacidad de autocrítica, percatandome que tengo potencial al comparar las fotos de un inicio con las que he tomado recientemente, ya que puedo ver como la calidad de las fotos ha ido en incremento. Algo de lo que realmente me siento orgullosa.

Y como en algún punto la autocrítica no es suficiente, quería comprobar si la recepción de mi trabajo era positiva por los demás, por lo que decidí inscribir un par de fotos en una página de concursos, obviamente no para profesionales, pues soy realista y se que aún mi trabajo no califica para ese tipo de concursos. Para mi gran satisfacción resulte ganadora del primer lugar, lo que me hace entender que voy por buen camino y que con un poco de esfuerzo llegaré muy lejos.

Faisán
Faisán dorado (La foto ganadora)

 

Durante el período que me he embarcado en esta aventura, he descubierto que todo lo que nos rodea nos ofrece una oportunidad para desarrollar y explorar este arte. Obviamente siempre contaremos con un fuerte en una categoría fotográfica y entre más tomes descubrirás cual es el tuyo.

Lo importante para cada cosa que te propongas hacer, es que debes creer en ti y en lo que haces. A veces no lograrás que te salga como a los demás y pensarás que jamás podrás hacerlo, pero no debes rendirte, con esmero, tiempo y práctica puedes llegar a desarrollarte como todo un profesional.

¿Cuál es tú pasión?

Sarahah

Sarahah

Sarahah, una palabra que ha inundado nuestras redes sociales los últimos días. Se trata de una nueva aplicación que ha acaparado la popularidad sobre todo en adolescentes, aunque ya la fiebre esta alcanzando a algunos no tan jóvenes.

La aplicación fue creada por un desarollador de Arabia Saudita para uso corporativo, de tal manera que los empleados pudieran enviar mensajes anónimos a sus jefes sin temor a ser despedidos. Luego el creador la lanzó como una aplicación abierta a todos los usuarios, pensando que de esta manera se podrían fortalecer aquellas debilidades planteadas por tus conocidos o para enviar esos mensajes de halago que a veces no somos capaces de transmitir. Pero lejos de ello, la aplicación se encuentra en el ojo de la tormenta porque esta siendo utilizada más que todo como una herramienta a favor del bullying.

Cuando te registras en el app, se te otorga un enlace que puedes compartir en tus otras redes sociales para que tus seguidores puedan enviarte mensajes, lo que la ha hecho popular es que estos mensajes son enviados de manera anónima, no hay forma de saber quién lo envía y tampoco puedes responder.

Conozco varias personas que ya estan usando el app, y las opiniones que he escuchado son más positivas que negativas. No hay nada mejor que experimentar para evaluar, así que decidí darle una oportunidad e internarme yo misma en el mundo Sarahah y en unos días les cuento como me fue.

Bandera Azul (Blue Flag)

Bandera Azul (Blue Flag)

En un artículo pasado que escribí sobre Playa Delfines, mencione que esta playa cuenta con el reconocimiento Blue Flag, en español Bandera Azul, muchos me han estado preguntando a que se refería esto exactamente, así que aquí les explicaré de manera más amplia sobre esta distinción.

La Bandera Azul es un programa bajo el auspicio de Foundation for Environmental Education (FEE) lo que sería la Fundación para la Educación Ambiental. El galardón es otorgado de manera anual desde el año 1987, a las playas y puertos que cumplen con ciertas condiciones ambientales. 

Foto: Visit Wales

Los criterios para obtener la Bandera Azul se basa en cuatro áreas*: 

Calidad de las aguas de baño… Ausencia de vertidos industriales, aguas residuales y cualquier otro tipo de sustancia contaminante o basura, que pueden afectar la playa o su entorno.

Información y educación ambiental… Debe estar expuesta al público información sobre los ecosistemas litorales, espacios naturales sensibles y especies protegidas en esa zona, sobre la calidad de las aguas, el programa Bandera Azul y el código de conducta requerido en la playa. 

Gestión ambiental y Seguridad… La playa debe cumplir con toda la normativa (legislación ambiental y planificación u ordenación de la zona litoral) aplicable a su espacio físico y a las actividades desarrolladas en ella. La playa debe contar con infraestructura o contenedores para la recolección de desechos, existencia de sanitarios adecuados y limpios, prohibición o control de animales domésticos, buen mantenimiento y apariencia de la playa. 

Servicios e instalaciones… Presencia de socorristas y equipo de primeros auxilios en la playa, señalizaciones, planes de emergencia en caso de accidentes o desastres naturales, accesos seguros y con área para discapacitados. 

Foto: Achill Tourism

Cabe destacar que la duración del galardón para las playas es de un año, esto garantiza que los criterios se mantengan, y para esto diferentes organizaciones involucradas con el programa realizan auditorías a cada uno de los lugares al menos una vez. Como dato curioso, este reconocimiento también es entregado a botes que cumplen con algunos de los siguientes parámetros establecidos: no arrojar basura, aguas fecales o residuos tóxicos en aguas litorales; no estar involucrados en prácticas pesqueras prohibidas, proteger la fauna y flora marina. 

Actualmente se han otorgado 4266 Banderas Azules a playas, puertos y barcos en 47 países. El país con mayor número de Banderas Azules es España, seguido de Francia, Turquía, Grecia e Italia. En Latinoamérica entre los países que cuentan con este galardón están México, República Dominicana y Puerto Rico. Cada municipio que tenga el deseo de participar para tal galardón puede realizar una petición, de manera tal que el personal de la Fundación los eduque y guíe para tal fin.

Foto: Colours of Istria

*Los puntos señalados en cada una de las áreas no son los únicos evaluados.

Para conocer más sobre el programa, visita los sitios oficiales: